forte

jueves, 31 de mayo de 2012

No siento lo que digo,digo lo que siento

Russel decía que quién teme al amor teme a la vida y que los que temen a la vida ya están medio muertos..
Pero cómo no tener miedo al amor, cómo no acojonarnos solo de oír ese verbo, ese puñetero verbo que tantas idas de cabeza, dolores de estómago y corazones rotos nos ha causado... ese maldito verbo pronominal que hace que la mayoría de nosotros nos pongamos a recordar historias que echamos de menos, que nos hacen falta y ya no están... ese verbo que nos hace darnos cuenta de todo el daño que nos han causado los demás a nuestro amor propio, ese verbo: enamorarse.
No es por llevarle la contraria, señor Russel, pero está usted completamente equivocado. Quizá no se haya enamorado nunca pero el amor, es temor. Temor al apostar, temor a perder en esa apuesta, a sufrir, a llorar, a que nos olviden, a olvidar... a desenamorarnos en el momento equivocado y a volvernos a enamorar en un peor momento todavía. 
Eso, ESO es el amor. Porque al fin y al cabo el primer beso es mágico, el segundo íntimo, el tercero rutina.

sábado, 19 de mayo de 2012

Realidad






Qué triste sería ser








como los demás
quieren que seas.

if you be my star, i'll be your sky

Echo de menos que me dejes sin respiración en un beso o sin argumentos en mitad de una pelea. Que me eches el brazo por encima del hombro como el que no quiere la cosa mientras veíamos una película. Que me grites sin sentido que me amas en mitad de Times Square. Que me sigas de madrugada en el mismo parque de siempre hasta encontrarme escondida de tus manos tirada en aquel césped, testigo de todos aquellos momentos a tu lado.
Echo de menos como te olía la boca después de comer nubes de azúcar, o el bigote de leche que te dejabas tras el colacao... tanto como limpiártelo a besos casi sin pensar. También extraño cuando te quedabas dormido sobre mi tripa o en mi oído, cuando se te entrecortaba la respiración por el catarro. Cuando andabas descalzo por la casa y hacías el tonto con tu camisa y una falsa guitarra, casi siempre producto de tu increíble imaginación, excepto aquellas veces que te daba por sacar la de verdad a las cuatro de la mañana porque te inspiraba ver mi cara en mitad de un sueño y darte cuenta de que seguía ahí, o después de hacer el amor durante horas.
Echo de menos tus calzones desperdigados y escondidos por la casa, o el sonido del timbre cuando casi lo quemabas para que bajase deprisa ya que según tú "cada segundo sin ti se hace insoportable,y más sabiendo que estás tan cerca y todavía no te estoy besando."
También echo de menos esos folios llenos de declaraciones de amor con esa mala letra que tanto me cuesta leer y que a veces obligo a que tu me leas, por mucha vergüenza que te de. Eres tan cursi... bueno,eras.

Eras y siempre serás en mi cabeza, porque esa es la parte mala de echar de menos todas estas cosas, que no son más que pasado, cosas que se han ido y ya no siguen aquí, porque esas cosas ya no eres tú, tan solo son lo que eras y nunca más volverá conmigo

viernes, 20 de abril de 2012

A s t r o n a u t

Debería ser capaz de darme cuenta que puedo seguir adelante sin nadie que me amargue como tú,porque es lo único que últimamente hacías, darme penas  y hacerme sentir fatal. Pero no sé qué me pasa esta noche,que solo me apetece que aparezcas y me abraces en silencio, sin pedir perdón, sin dar explicaciones de nada, simplemente que aparezcas y lo hagas. Me siento como en una nube de azufre en la que solo consigo ahogarme en mis propias reflexiones, porque todas me llevan a pensar que esta noche te necesito y te echo de menos.
Todos dicen que no sirve de nada sentirme así pero no es que yo piensa que servirá de algo, es tan solo que lo que para los demás podían ser tonterías para mí tienen importancia porque tú la tienes todavía.
Quizá las heridas del corazón tarden más en cicatrizar y yo no esté preparada para quitarme aún la venda. Solo me queda decirte que me duelen mucho, muchísimo cada una de las heridas que me has hecho, cada arañazo me escuece al saber que tú no quieres volver a saber dónde estoy o cómo he amanecido esta mañana. No sé cómo hemos llegado hasta aquí, pero ahora, no hay vuelta atrás.
 Esto se terminó, para siempre.

jueves, 12 de abril de 2012

Porque cuando me preguntas..

..¿de verdad? solo me dan ganas de soltarte un: "sí, de verdad, como tú."
Por todo el tiempo que me has dedicado, la paciencia, las ganas de ayudarme, el ansia por verme sonreír y la debilidad de tus huesos al verme llorar, por todo te quería dar las gracias. Quizá, esto a ti te parezca mucho, o poco quién sabe, para mí lo es. Es demasiado poco comparado con la de veces que has salido de tu casa corriendo hacia la mía, con la de veces que me has dicho eso de "nos echamos uno y me lo cuentas", con la de abrazos que has sabido que necesitaba y que gustosamente me has dado.
<El tiempo pone a cada uno en su sitio.>
Y aquí estás, a mi lado. Y ver que sigue siendo así desde hace tanto tiempo, es una de las cosas que me abre los ojos contigo. Porque sigues aquí, haciéndome ver día a día que no hay muro que no se pueda derribar, dándome los ánimos que ni si quiera tú tienes a veces, pero dándomelos de todas formas.
Porque una cosa voy a decirte, las personas grandes,no son las que ocupan mucho sitio al estar presentes, si no las que dejan muchos espacios vacíos cuando se van.
A día de hoy, si tú te fueras, creo que dejarías cada uno de mis espacios completamente vacío. Y sin estar sola, me sentiría de esta forma.
Dicen que depender de una persona no es algo que se deba hacer porque puede ser que algún día te falle... pero ¿me fallarás?
"Dependo de ti, si estás mal puede que nunca sonría."

domingo, 25 de marzo de 2012

Por el miedo a equivocarnos..

¿Puede matar una mirada? ¿Romperse un amor? ¿Alumbrar una sonrisa? ¿Apagarse un beso? ¿Revivir una caricia?
Si es que no,dime entonces por qué hay miradas asesinas, por qué nada dura para siempre, por qué se ve más bella una sonrisa que una lágrima, por qué los besos dejan de tener el mismo sabor cuando ya no es la primera vez, por qué me encontré tan muerta sin tus brazos.
Tengo que confesarte que ya no sé si estoy enamorada. Cuando encuentro tus labios ya no es el mismo calor el que los envuelve. Tus brazos a veces se me quedan pequeños y no me siento tan protegida como cuando antes me sentabas en tus piernas.
Tal vez nos haya vencido la tristeza y no nos salga ni querernos como antes,solo espero que la próxima vez que te encuentre,aunque sea en sueños,me hagas sentir como siempre, ese cosquilleo que me encanta que me envuelva el cuerpo entero y me lo inmovilice, dejando en funcionamiento únicamente mi capacidad de oírte, y amarte cómo loca.
Solo espero que correspondamos los labios,pero más importante aún:los sentimientos.


...terminamos perdiéndolo todo.

jueves, 15 de marzo de 2012

Primer año

Te escribo hoy porque ni si quiera sé en qué condiciones estaré el domingo... 
Un año. 365 días sin ti. Viviendo cada día con tu ausencia, sabiendo que la única cosa tuya que me quedaba era el recuerdo (más vivo en él) pero aún así recuerdo. Sabiendo que me levantaría cada domingo y no te vería. Celebrando tu cumpleaños sin ti. Brindando con una copa de menos en Navidad. Despidiendo el Año y empezando el nuevo sin ti también. Esperando que tú me llamaras para felicitarme por mis dieciséis años y resignándome al pensar que este año esa llamada no me llegaría.
Me acuerdo de la última vez que te vi como si fuera ayer. Tú sabías cómo me costaba decir te quiero mirando a los ojos y aún así no hubo día en que saliera de aquellas cuatro paredes sin decírtelo, una vez más, mirándote, sabiendo que me oías, que me estabas escuchando. Recuerdo como estabas sumida en esa cama, como si ya formara parte de ti, como si las sábanas hicieran de tu piel durante los últimos días que íbamos a compartir contigo.
También me acuerdo de cuando me enteré. De cómo fue, de cómo mamá me dijo mientras me duchabas que no estabas simplemente resfriada o con las defensas bajas,si no que tenías algo mucho más serio, más difícil de tratar e imposible a esas alturas de combatir y ganar. Recuerdo como caía el agua en mi pelo mezclándose con cada lágrima que me fui tragando para que nadie me oyese llorar, para que nadie supiera cómo me estaba sintiendo al darme cuenta de que te iba a perder.
Luego solo recuerdo como los días se tachaban solos en el calendario y cada hora se hacía más y más cortos con el paso del tiempo. Cómo llegó mi cumpleaños y tú me felicitaste desde el mismo sitio, la cama. Cómo no pudiste levantarte ni incorporarte para darme un abrazo. Cómo me diste mi regalo mirándome a los ojos al verme cumplir los quince. 
Yo sabía que sería el último, sabía que iba a ser la última cosa importante que viviéramos juntas tú y yo, abuela. Tú siempre me dijiste que era muy espabilada y muy lista y yo sabía que a partir de ahí ya quedaba poco.
También recuerdo como al principio todos te sonreíamos cuando conseguías dar un par de pasos por el salón de la mano de mamá o como veías la tele en compañía de alguien y luego dormirte sin más.
¿Sabes que es lo que más me cuesta recordar? Saber que no te volvería a ver. Pensar que no podría contarte esto que me pasa ahora y que tú enfurecieras porque vieras que me estaban intentando hacer daño,a mí, a tu niña.
Yo siempre he luchado porque tú, entre otras personas me demostraste que siempre había motivos por los que hacerlo pero reconozco que desde que tú te fuiste hace un año las cosas han cambiado. Ya no tengo la misma risa, ni la misma mirada. Lloro con total facilidad y nada me parece que tenga lado positivo.
Te echo de menos abuela. Espero que me estés cuidando mucho,como solías hacer siempre. 






Te quiere, tu nieta favorita, Rocío.