Echo de menos que me dejes sin respiración en un beso o sin argumentos en mitad de una pelea. Que me eches el brazo por encima del hombro como el que no quiere la cosa mientras veíamos una película. Que me grites sin sentido que me amas en mitad de Times Square. Que me sigas de madrugada en el mismo parque de siempre hasta encontrarme escondida de tus manos tirada en aquel césped, testigo de todos aquellos momentos a tu lado.
Echo de menos como te olía la boca después de comer nubes de azúcar, o el bigote de leche que te dejabas tras el colacao... tanto como limpiártelo a besos casi sin pensar. También extraño cuando te quedabas dormido sobre mi tripa o en mi oído, cuando se te entrecortaba la respiración por el catarro. Cuando andabas descalzo por la casa y hacías el tonto con tu camisa y una falsa guitarra, casi siempre producto de tu increíble imaginación, excepto aquellas veces que te daba por sacar la de verdad a las cuatro de la mañana porque te inspiraba ver mi cara en mitad de un sueño y darte cuenta de que seguía ahí, o después de hacer el amor durante horas.
Echo de menos tus calzones desperdigados y escondidos por la casa, o el sonido del timbre cuando casi lo quemabas para que bajase deprisa ya que según tú "cada segundo sin ti se hace insoportable,y más sabiendo que estás tan cerca y todavía no te estoy besando."
También echo de menos esos folios llenos de declaraciones de amor con esa mala letra que tanto me cuesta leer y que a veces obligo a que tu me leas, por mucha vergüenza que te de. Eres tan cursi... bueno,eras.
Eras y siempre serás en mi cabeza, porque esa es la parte mala de echar de menos todas estas cosas, que no son más que pasado, cosas que se han ido y ya no siguen aquí, porque esas cosas ya no eres tú, tan solo son lo que eras y nunca más volverá conmigo
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