A veces, cuando estoy triste escucho canciones acordes con las emociones que siento en esos momentos. Pero cuando estoy feliz me encanta escuchar el otro bloque de música que guardo en mi carpeta del ordenador.
Me siento bien cuando una canción me hace saltar de la silla y hace que me ponga a bailar como una loca.
Normalmente, cuando escribo, cuando me ducho, cuando hago los deberes (aunque sé que esto no me ayude mucho), cuando hago fotos, antes de dormir... en todos esos momentos, la música forma parte de mí. Porque la música, tal y como yo la veo,la vivo,la siento...es parte de mí.
Si tuviera que elegir la banda sonora de mi vida sería tan larga que debería permanecer despierta una semana o más tanto para elegirla como para escucharla y asegurarme después.
Ahora mismo, no sabría decirte como me encuentro,porque creo que me he perdido. Pero voy a darte una pista de cómo es y va a seguir siendo mi día de hoy:
Ni nada ni nadie va a quitarme la sonrisa.
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