forte

viernes, 9 de marzo de 2012

Colillas

A medida que pasa el tiempo las cosas van cambiando. Las calles más anchas que jamás habías visto ahora se han vuelto estrechas, los sitios más recónditos dónde jamás habías estado ahora te parecen lo más monótono del mundo.
Cada día estás más cansada de pasar por la misma cafetería y cómo el mismo camarero te atiende una mañana tras otra.
No había nada más relajante que sentarte en tu sofá a oír la tranquilidad, disfrutar del silencio. Y ahora, hasta eso se ha esfumado. 
Estás distraída, confusa, perdida. Y lo peor es que empieza a gustarte estarlo.
Sin saber por qué te gustan los cambios, esos que tanto miedo te daban al principio. Te encuentras preparada para ir a otro sitio aunque te pongan la leche un poco más caliente. Te da igual tener que desviarte con tal de poder ver caras nuevas. Estás lista. Ya no te asusta lo nuevo. Te gusta lo nuevo.
Porque a veces, la gente piensa que alguien perdido es alguien que no encuentra su camino. Pero sin embargo, la mayoría de la gente, como yo, se pierde, solo por el placer de poder volver a encontrarse.


"Tu mente es el arma más fuerte de tu cuerpo."
Recuerda que la tienes y úsala siempre

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