Siempre he pensado que había personas que nacían para dedicarse a lo que mejor se les daba en la vida. Por ejemplo, esas personas que llaman a tu casa para convencerte que comprar el producto por el que cobrarán comisión a final de mes es la mejor decisión que podrás tomar jamás y en el mismo momento en que comienzan a convencerte te das cuenta de que solo lo hacen porque su timbre de voz es tan increíblemente maravilloso que no deberían estar sentados al otro lado del teléfono manejándose con unas páginas amarillas y un sueldo sin más trasfondo que su miserable comisión.
También están las personas que siempre están dispuestas a ayudarte cuando quieres probar a hacer una tarta de cumpleaños casera, y que desde el primer bocado te das cuenta que sola quizá no habrías sido capaz ni de añadir la cantidad adecuada de leche al recipiente de plástico como indicaba en el cartón del bizcocho.
Pero entre todas esas personas especiales y sus dones especiales, mis favoritas son las que escriben, las que se mueven únicamente por bolígrafo y papel, las que se tele transportan en sus propias historias desde el escritorio de su habitación hasta algún extraño paradero desconocido. Esas personas de las cuales emana un sentimiento increíble a través de cada palabra que escriben porque sienten que moviendo sus dedos por el papel están en casa, que no tienen mayor motor que el vivir para escribir, para contar, para expresarse porque es para lo que realmente sirven.
Porque para mí, son las personas más valientes, las que no se cohíben, las que no tienen pudor, las que plasman cada idea que les pasa por la cabeza mediante el arma más poderosa del ser humano, la capacidad de expresión.
Para divertirse, para desahogarse, para ayudar, para que los demás vean que están completamente felices, para demostrar que son capaces de que llegaron a todo lo que algún día un reprimido cobarde les dijo que jamás serían capaces de llegar.
Y lo creáis o no, la vida está para ellos, y no me refiero a los escritores en esta ocasión, me refiero a los valientes, a los luchadores, a los soñadores y a los que nunca se cansan de perseguir sus sueños porque saben que pueden conseguirlo.
lunes, 21 de octubre de 2013
jueves, 12 de septiembre de 2013
Querido "alguien"..
Necesito a alguien. Una persona con quien compartir mis tristezas y alegrías. A quien contarle cuántas veces me sueno al día la nariz y que ponga cara de importarle para no desmotivarme. Alguien que esté por y para mí las 24 horas del día, los 7 días de la semana, las 4 semanas del mes, los 12 meses del año, todos los años de mi vida. Porque siento la necesidad de tener a alguien a quien poder denominar de "mío", sin que la gente de al rededor se alarme y comience a llamarme maníaca posesiva.
Alguien con quien desatar mi ira y que comprenda cada una de mis ironías -que no son pocas- y que entienda el mundo como yo lo hago, como un puñado de pijos conformistas que van de hippies revolucionarios... Porque necesito a una persona, a ESA persona, que comprenda con solo el tono de mi voz por qué sí y por qué no. Y que no pregunte. Que nunca me cuestione. Que lo de todo por supuesto porque es capaz de conocerme como yo misma.
No os mentiré, también me aterra.
Me aterra la simple idea de pensar en alguien tan parecido a mí, que sea capaz de conocer cada una de mis debilidades, y que al darse cuenta de lo complicada, estresante y pesada que soy a veces, las use en mi contra sin ni si quiera pensarlo. Pero es que a veces necesito tener a ese alguien, que me apoye y que me entienda, que no me agobie y que tampoco me deje el espacio suficiente como para sentir un vacío que me haga verme completamente sola. Quiero a ese alguien capaz de mantenerse en su sitio, de aparecer cuando realmente lo necesite y que sepa cuando debe irse sin que yo se lo diga.
Por suerte, dicen que todos tenemos a ese alguien, que nacemos unidos psicológicamente, y que a lo largo de nuestras vidas, antes o después, siempre nos encontramos.
Por eso, en este momento, en el que empiezo a asfixiarme en ese espacio que todos me dejan creyendo que es el que necesito, en ese jodido espacio en el que ahora mismo me encuentro tan sola, desde mi habitación, hago un llamamiento a mi ALGUIEN.
Aparece, sálvame, librame de todos mis demonios y hazme ver que no estoy sola. Que en este espacio -tan apetecible para algunos, pero tan suicida para otros- no estoy sola, que estás y siempre, estarás tú.
Alguien con quien desatar mi ira y que comprenda cada una de mis ironías -que no son pocas- y que entienda el mundo como yo lo hago, como un puñado de pijos conformistas que van de hippies revolucionarios... Porque necesito a una persona, a ESA persona, que comprenda con solo el tono de mi voz por qué sí y por qué no. Y que no pregunte. Que nunca me cuestione. Que lo de todo por supuesto porque es capaz de conocerme como yo misma.
No os mentiré, también me aterra.
Me aterra la simple idea de pensar en alguien tan parecido a mí, que sea capaz de conocer cada una de mis debilidades, y que al darse cuenta de lo complicada, estresante y pesada que soy a veces, las use en mi contra sin ni si quiera pensarlo. Pero es que a veces necesito tener a ese alguien, que me apoye y que me entienda, que no me agobie y que tampoco me deje el espacio suficiente como para sentir un vacío que me haga verme completamente sola. Quiero a ese alguien capaz de mantenerse en su sitio, de aparecer cuando realmente lo necesite y que sepa cuando debe irse sin que yo se lo diga.
Por suerte, dicen que todos tenemos a ese alguien, que nacemos unidos psicológicamente, y que a lo largo de nuestras vidas, antes o después, siempre nos encontramos.
Por eso, en este momento, en el que empiezo a asfixiarme en ese espacio que todos me dejan creyendo que es el que necesito, en ese jodido espacio en el que ahora mismo me encuentro tan sola, desde mi habitación, hago un llamamiento a mi ALGUIEN.
Aparece, sálvame, librame de todos mis demonios y hazme ver que no estoy sola. Que en este espacio -tan apetecible para algunos, pero tan suicida para otros- no estoy sola, que estás y siempre, estarás tú.
jueves, 11 de julio de 2013
Esclava..
Me volví esclava
la primera vez que vi su boca
que me paré a ver
el color de sus ojos
-marrones, como los de nadie,
como los suyos.-
Me volví esclava
después de la primera sonrisa,
cuando me di cuenta
que llorar sus verdades
dolía menos que
reír las mentiras que los demás
me habían regalado durante años.
Me volví esclava
porque detrás de su ropa
encontré el mayor poema,
la mejor canción,
el mejor postre.
Y sobre todo,
me volví esclava,
su esclava, la de su boca,
la de sus manos,
la de su interminable cintura
después de oír su voz,
de probar su hombro,
y de notar como sus te quiero
no tenían "peros", no tenían "aunques"
eran te quieros sin trasfondo, sinceros,
-como los de nadie,
como los suyos.-
viernes, 5 de julio de 2013
miércoles, 22 de mayo de 2013
A ti, amor, a ti, MI amor
Voy a contarte todas esas cosas que nadie sabe sobre mí. Voy a dejarte ver en mis ojos cada recuerdo del pasado que me hizo daño y que me convirtió en la chica que ahora soy.
Voy a dejarte que me des la mano cada vez que caminemos juntos.
Voy a enseñarte esa parte mía que nadie más conoce.
Voy a decirte por qué me enamoré de ti, aunque dar explicaciones fuera en contra de mis principios.
Voy a volverme vulnerable a ti.
Eso significa que podrás hacerme daño, mucho daño, por eso quiero que sepas, que si hago esto, es porque confío en que no lo harás. En que sabrás entenderme y cuidarme como nadie antes lo hizo. En que volverme débil a tu lado solo me hará más fuerte ante los demás mientras esté contigo.
Porque confío en que todo eso que me enamoró de ti, me hace más fuerte, porque cada día que pasa me da más fuerza para seguir adelante con todo eso que me aturde en la rutina y que me hace a veces estallar.
Porque desde el primer momento en que tus labios rozaron los míos me di cuenta que no solo mi boca se sentía bien cerca de la tuya, sino que mi corazón estaba preparado para entregarse al tuyo, para que todo lo mío pasara a ser también un poquito tuyo. Para compartir lo que soy, contigo.
A pesar de todo eso que a veces me hace parecer excéntrica, rara o distinta, cómo quieras llamarlo, yo también era de las que decía que quería encontrar el amor verdadero y guardarlo en una caja con una llave que cerrara un 'para siempre'.
Pero después de conocerte, de tenerte, he entendido que el verdadero significado del amor no es para siempre, si no aquí y ahora, y lo más importante, CONTIGO.
No te busqué y te encontré, y ahora que sé lo maravilloso que es analizar la vida desde tus ojos, frente a tu boca, me niego a vivir cualquier día sin estar cerca de ti.
Voy a dejarte que me des la mano cada vez que caminemos juntos.
Voy a enseñarte esa parte mía que nadie más conoce.
Voy a decirte por qué me enamoré de ti, aunque dar explicaciones fuera en contra de mis principios.
Voy a volverme vulnerable a ti.
Eso significa que podrás hacerme daño, mucho daño, por eso quiero que sepas, que si hago esto, es porque confío en que no lo harás. En que sabrás entenderme y cuidarme como nadie antes lo hizo. En que volverme débil a tu lado solo me hará más fuerte ante los demás mientras esté contigo.
Porque confío en que todo eso que me enamoró de ti, me hace más fuerte, porque cada día que pasa me da más fuerza para seguir adelante con todo eso que me aturde en la rutina y que me hace a veces estallar.
Porque desde el primer momento en que tus labios rozaron los míos me di cuenta que no solo mi boca se sentía bien cerca de la tuya, sino que mi corazón estaba preparado para entregarse al tuyo, para que todo lo mío pasara a ser también un poquito tuyo. Para compartir lo que soy, contigo.
A pesar de todo eso que a veces me hace parecer excéntrica, rara o distinta, cómo quieras llamarlo, yo también era de las que decía que quería encontrar el amor verdadero y guardarlo en una caja con una llave que cerrara un 'para siempre'.
Pero después de conocerte, de tenerte, he entendido que el verdadero significado del amor no es para siempre, si no aquí y ahora, y lo más importante, CONTIGO.
No te busqué y te encontré, y ahora que sé lo maravilloso que es analizar la vida desde tus ojos, frente a tu boca, me niego a vivir cualquier día sin estar cerca de ti.
martes, 7 de mayo de 2013
Life is too short,be wild
Decía mi abuela, que las mentiras tienen las patas muy cortas, y a pesar de intentar entenderlo siempre terminaba diciéndole la famosa frase de "yo no he sido."
Y es que vivimos intentando convencernos a nosotros de algo que no hemos hecho, o que no somos, o que creemos haber hecho mejor de lo que realmente lo hicimos. Intentando creernos nuestras propias mentiras para así sentirnos conformes con nosotros mismos.
Porque a veces preferimos ser lo que creemos ser que lo que realmente sabemos que somos, convirtiéndonos en lo que siempre deseamos llegar a ser y terminando así en un paso intermedio en el que la inseguridad y la inestabilidad que nos causa el ver que no hemos conseguido nuestra meta nos acaba arrastrando a ni si quiera seguir intentándolo.
Pero debes recordar a pesar de que tu subconsciente intente engañarte de lo contrario, que solo tú decides quién eres, así que no temas ser quien quieres por lo que pensarán los demás, la vida solo se vive una vez y nadie va a hacerlo por ti.
Y es que vivimos intentando convencernos a nosotros de algo que no hemos hecho, o que no somos, o que creemos haber hecho mejor de lo que realmente lo hicimos. Intentando creernos nuestras propias mentiras para así sentirnos conformes con nosotros mismos.
Porque a veces preferimos ser lo que creemos ser que lo que realmente sabemos que somos, convirtiéndonos en lo que siempre deseamos llegar a ser y terminando así en un paso intermedio en el que la inseguridad y la inestabilidad que nos causa el ver que no hemos conseguido nuestra meta nos acaba arrastrando a ni si quiera seguir intentándolo.
Pero debes recordar a pesar de que tu subconsciente intente engañarte de lo contrario, que solo tú decides quién eres, así que no temas ser quien quieres por lo que pensarán los demás, la vida solo se vive una vez y nadie va a hacerlo por ti.
miércoles, 1 de mayo de 2013
Little..
He sentido como el mundo entero se me venía abajo por ti y por tu sonrisa, cómo me volvía vulnerable ante cada gesto tuyo que hacía que me enamorara un poco más..
Noté como perdía el miedo entre tus brazos y ganaba seguridad cada vez que rozaba tu boca con mis labios..
He comprobado lo grande que se vuelve mi cama cuando tú te marchas y lo extraño que se me hace abrazarme a la almohada en vez de a ti..
Y es que yo nunca fui de acostumbrarme, por eso de que lo bueno dura poco, y del nada es para siempre, y quizá por eso me costó tanto decidirme a ser valiente.
Pero para colmo llegas tú, con tus idas y venidas de cabeza, con tus risas, tu pelo, tu olor y tus lunares, con tus bromas espontáneas y tus caricias cuando me notas nerviosa, y fuiste capaz de que todas mis dudas se extinguieran cuando te tengo cerca, y que me tiemblen las rodillas cada vez que me besas. Porque cada beso me parece el primero, pero nunca el último, porque no te veo final, no veo final a verte, a que me alegres cada día, porque me he acostumbrado a ti y no quiero dejar de hacerlo.
Noté como perdía el miedo entre tus brazos y ganaba seguridad cada vez que rozaba tu boca con mis labios..
He comprobado lo grande que se vuelve mi cama cuando tú te marchas y lo extraño que se me hace abrazarme a la almohada en vez de a ti..
Y es que yo nunca fui de acostumbrarme, por eso de que lo bueno dura poco, y del nada es para siempre, y quizá por eso me costó tanto decidirme a ser valiente.
Pero para colmo llegas tú, con tus idas y venidas de cabeza, con tus risas, tu pelo, tu olor y tus lunares, con tus bromas espontáneas y tus caricias cuando me notas nerviosa, y fuiste capaz de que todas mis dudas se extinguieran cuando te tengo cerca, y que me tiemblen las rodillas cada vez que me besas. Porque cada beso me parece el primero, pero nunca el último, porque no te veo final, no veo final a verte, a que me alegres cada día, porque me he acostumbrado a ti y no quiero dejar de hacerlo.
¿El por qué?
Simple, porque te quiero.
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