forte

jueves, 23 de febrero de 2012

Do u wanna be a statue?


Siéntate a escuchar como un par de sabelotodos te cuentan a qué sabe el mundo,que yo prefiero levantarme por la mañana y probarlo, poder describir a qué sabe una mañana soleada o un anochecer estrellado.
Siéntate mientras crees que todos harán algo por ti en este día,que todo a tu al rededor contribuirá a la fluidez de la monotonía de cada semana. Mientras, yo, lo haré por mí misma.
Siéntate,a esperar que te hagan el desayuno,te planchen la ropa y lean el periódico para ti. Yo prefiero asegurarme la mantequilla justa en las tostadas, las líneas en el punto exacto de mi ropa y enterarme de lo que pasa en el mundo acariciando las hojas de papel por mí sola, mientras me deleita ese olor del periódico a papel viejo.
No pretendo darte a entender que no pidas ayuda. Pretendo hacerte ver que las cosas, hechas por ti misma, te dejan siempre un mejor sabor de boca.
"Porque un reto,un riesgo, implica una victoria o una derrota." Sin embargo, cuando recibes un regalo no tienes más que poner cara de sorpresa y dar las gracias. Y a mí, nunca se me dio bien fingir.

jueves, 16 de febrero de 2012

Hey guy, miss you.

Estaba pensando en hacerme astronauta y viajar al infinito(  ). En comer nocilla directamente del bote. En comprarme mucha mucha ropa para este verano. En beber tanto que después no me acuerde que tenía muchas cosas que hacer. En ir a una fiesta cada día, a tío por día. En regalar todos mis juguetes viejos a niños del tercer mundo. En actualizar las fotos de mi blog y corcho. En tallar un corazón de madera nuevo. En darle una sorpresa a mis amigas. En cerrar los ojos en la bañera para sentirme completada. En gastar todos esos vales de descuento que me regalaron hace mucho tiempo. En no volver a confiar en los 2x1 de las tiendas de complementos. En comprar chinchetas de esas de colores, de las que le gustan a Marta. En tirar esa vieja caja de juanolas que tengo por ahí vacía. En estudiar. Lo admito, en eso último no pensaba. En comprarle un nuevo objetivo a la cámara. En quitarle el polvo a esas viejos cuadernos que tengo en la repisa. En comprarme algún disco en FNAC. En ver a mis amigos. En salir. En bailar. En escuchar tu voz. En ordenar mi habitación. En pintar la cocina. En olvidarte. En que esto último es completamente imposible. En ti. En que te quiero.

martes, 14 de febrero de 2012

San Valentín

He empezado a entender eso de que cuando alguien dice 'me encantas' no siempre lo dice por cumplir.
Que a veces los te amo no se dicen demasiado pronto, si no que el amor llega demasiado rápido, y te da en la cara y tú no puedes oprimir tus sentimientos.
Que no siempre que alguien llora es de tristeza, también se llora de alegría (por suerte.)
Y que a veces, los hombres también necesitan un abrazo.
Que no por ser 14 de febrero, mi chico se tiene que presentar en mi puerta y dejarme boquiabierta con un ramo de rosas rojas en una mano y bombones en la otra. Que yo prefiero que se acuerde de que me quiere los 365 días restantes de este año.
Porque los regalos, el chocolate, las flores.. ¿qué nos quedará de eso pasados los días?
Pero para mí, que cada día él me recuerde lo mucho que me ama, es lo mejor que me puede pasar en la vida.
Porque si cada día él me hace sentirme especial, querida, única para él, yo te juro que cambio todos los 14 de febreros por 3 de marzo, 15 de diciembre, 21 de julio... ¿qué mas da? si al fin y al cabo lo más grande que él supo darme fue su corazón y eso procuro mantenerlo con vida cada día. No puedo regarlo los 14 de febrero y olvidarme de él el resto del tiempo... 
Por eso te digo, que aprendas a valorar un poco las cosas como yo lo estoy haciendo. Abre los ojos, los hombres quieren abrazos, los te amo a veces son a tiempo, los me encantas últimamente están siendo sinceros... y todos necesitamos sentirnos queridos cada día.
No señales este martes como un día especial en tu calendario, señala cada día como si sintieras que fuera el último para decirle a esa persona que la amas con locura y que pasen los días que pasen tú no vas a dejar de hacerlo.


Porque yo te lo digo,pequeño, que para mí el siempre estuvo en tus manos.

miércoles, 4 de enero de 2012

Life in a song

Hay personas que tienden a tener algo en lo que creer para sentirse más seguras, resguardadas de todo lo que intente hacerles daño. Intentan tener algo que siempre les quede si todo lo demás les falla.
Bien. Yo no creo en la Iglesia, no creo en Dios, no creo en Papá Noel, ni en los Reyes Magos. No creo en la existencia de un bicho/marciano que vaya a venir a rescatarnos de este cruel mundo al que estamos sometidos. No creo en una vida anterior conservada, ni en una próxima en la que reencarnarnos. No creo en los príncipes ni en los dragones. Ni tampoco en los agentes inmobiliarios ni en los bancos que ofrecen créditos sin intereses..
Yo creo en la lluvia ácida, creo en mis padres, creo en la música, esa que sí que ha sido capaz de salvarme en miles de ocasiones, en el amor, en los amigos (pero en los de verdad), creo en los poemas, en los libros de historia y tampoco te creas que me creo todo lo que en ellos me cuentan...
Yo creo en los abrazos por la espalda, en los radiadores en invierno y en los ventiladores en verano. Creo en los buenos baños. Y también, a veces, creo en la magia.
Porque normalmente solo creo cosas que me asegura mi cabeza, que sé que son verdad...
Pero de vez en cuando, cuando desconecto de todas esas cosas que me agobian en la monotonía, me pongo una peli...
¿por qué no? me gusta la magia.

viernes, 16 de diciembre de 2011

la vie n'est pas rose

Estoy cansada de príncipes que resultan ser ranas, de magos que el único hechizo que han conseguido es engañarme, de caballeros andantes y bellos corceles que los acompañan, de torres y en ellas princesas encerradas...
¡Estoy harta de oír siempre lo mismo!
Que sí, que a todas nos gusta sentirnos únicas, especiales. ¿Pero de verdad queréis ser princesas? Porque yo prefiero ser la puta del cuento. 
Plantéalo de esta forma. 
¿Quieres ser una solterona a la que una madrastra intenta envenenar con una manzana, mientras siete enanos se aprovechan de ti haciendo que les limpies y cocines de gratis? ¿Quieres tener que agacharte para fregar el suelo de un enorme palacio mientras dos hermanastras te hacen la vida imposible para hundirte? ¿Quieres pincharte con una puta aguja en una rueca y dormir eternamente? Y lo más importante... ¿QUIERES DE VERDAD DEPENDER DE UN PRÍNCIPE QUE TE SALVE SIEMPRE CON UN BESO? No, no, no y mil veces no. Me niego a seguir siendo una mujer mopa. Una mujer estancada en el el siglo tres antes de Cristo como aquel que dice. 
No voy a hacer siete camas cada mañana ni a preparar siete comidas tres veces al día. No pienso agacharme para fregar, es más, haré todo lo posible para no tener que fregar por mí misma. Y no pienso usar rueca porque compraré la ropa en las mejores boutiques de la zona.
Voy a ser siempre una mujer INDEPENDIENTE. Y sí, ¿qué carajo? claro que prefiero ser la puta. Ganarme la vida como pueda ¡y enamorarme honradamente de un hombre tan bueno como Richard Gere en Pretty Woman! Sin ataduras. Sin dependencias de nadie. Solo yo, y quien yo quiera elegir que viva a mi lado.
Y creo que no soy la única que está harta...
 Pienso que hasta ellas están cansadas de fregar y esperar "besos de amor verdadero". 
Las princesas de hoy en día tenemos más ganas de sonreír que de fregar, y de disfrutar.
Que esto que llaman cuento, es la vida y dura demasiado poco como para esperar realmente que alguien te salve de todos tus males.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Murmullo

Estoy harta de que todos decidan que hacer o que ser por mí.
De que me digan a cada instante lo que sería correcto.. ¿qué me importa lo que sea correcto?
¿Es que acaso lo correcto es siempre lo mejor?
Las decisiones, a mí parecer, no siempre deberían tomarse con la cabeza sobre los hombros, a veces deberíamos dar rienda suelta a lo que de verdad sentimos, a lo que nos apetece... Y entonces, actuar.
Porque todos saben que de la acción, proviene la repercusión.
¿Pero que importan las repercusiones si la decisión te hace feliz por un rato?
Al fin y al cabo...¿cuánto dura la felicidad? La felicidad no dura más que un rato.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Lucky

Dicen que no te acostarás sin saber una cosa más... y aquí está mi lección de hoy.
La vida,es, como los cordones de los zapatos.
 Por la mañana, o cuando sales,los llevas perfectamente amarrados a tus zapatos, pero a medida que vas andando los cordones se van aflojando poco a poco, hasta que finalmente aunque solo sean por un extremo,se desatan.
Perezoso de ti, nunca te los atas, porque sabes que no vas a caerte por llevar un cordón desatado. Pero andar ya no resulta tan fácil como antes, te tropiezas, y andas dando saltitos por miedo.
Hasta que sin darte cuenta, te dan un poco de prisa y echas una pequeña carrera, sin acordarte de que llevabas los cordones desatados, y te caes.
Y todo eso, es la vida.
Al principio todo va bien, hasta que algo falla y por falta de tiempo para solucionar las cosas (o a veces falta de ganas), vamos tropezando con ese problema hasta que finalmente nos caemos. 
Realmente, he llegado a la conclusión de que lo que nos gusta no es tropezarnos y caernos... si no ver que somos fuertes para volver a levantarnos. A veces solos, a veces con ayuda.
Pero todo vale, si al final acabas haciéndolo.