forte

domingo, 26 de octubre de 2014

4u

Me he acostumbrado a esa estúpida simbiosis intermitente que tenemos
y ahora no hago más que parpadear en ámbar cada vez que te largas
sin despedirte

Estalla una guerra entre mi pecho y mi cabeza
unos dicen "te quiero" y otros dicen "adiós"

Pero lo que realmente me importa es ese momento,
de nuestra relación ininterrumpida
de nuestra locura personal y compartida
es el momento en que vuelves

Ese súbito momento de desconexión a todo lo que pueda distraerme de ti
de verte sonreír, de protagonizar tu felicidad aquí y ahora

Porque cuando tu vuelves todo sigue girando y para mí sin embargo todo se detiene. Porque si tu vuelves me da igual quien se haya ido o quien se quiera ir, me da igual perderme el fin del mundo, porque el principio del mío acaba de empezar.

martes, 9 de septiembre de 2014

Un mes y un día después

Haces que me transforme.
Aparezco y desaparezco presa del miedo 
que me da perderme tus momentos buenos.

Dan las seis de la mañana. Y aún te oigo respirar.
He estado esperando alguien como yo toda la vida
y no me di cuenta hasta conocerte
que lo que necesitaba era alguien como tú.

He pensado en los aeropuertos. En como reciben y despiden.
En como unen y separan historias que desconozco 
y que posiblemente sean mejor que la nuestra.
Pero no me convencen. No serías  si no fuéramos nosotros.

Dan las siete. Ya te has ido. 
El silbido que se te escapa al fumar aún me retumba,
eres peor que la resaca, 
y amargas más que la cerveza. Y aún así te bebo.

Sigue siendo tú. No pares de ser. Nunca.

viernes, 8 de agosto de 2014

Ahora..



Esto es tan nosotros como mis cosquillas, como tu tos de moribundo cuando enfermas, como apreciar el silencio entre los dos, como comer arroz a las 3 de la mañana de un sábado, o trasnochar un lunes.
Porque hay cosas que no cambian, y una de ellas, son los sentimientos.

"Ahora que vuelves a hacerme dudar si miro tus ojos y sé que aún te sigo queriendo"

lunes, 7 de julio de 2014

Feliz julio

Colocada frente a la pantalla como si alguien tuviera algún secreto que contarme a través de ella, me sentía más bien como si las piernas me colgaran al borde de un abismo. Y a punto de encontrarme en ese oscuro fondo, volví a perderme al despedirte, porque no existe nada más triste que un adiós.
Aunque tú y yo lo tomemos como un hasta luego. Porque sabemos que volveremos a vernos. Pronto


                                                   * * *

Este fin de semana he podido disfrutar de la novela de moda "Bajo la misma estrella" a manos del ingenioso John Green, y solo puedo decir "GUAU". Un guau de emoción, de tristeza y alegría, de todos los sentimientos posibles que esta novela me ha transmitido. Porque realmente todas las críticas son ciertas, es una novela, que desde mi punto de vista te da paso a comprender lo fascinante que un libro puede hacer que te sientas con solo un par de líneas. A algunos solo les parecerá una historia de amor adolescente más, a manos de un arma de doble filo -el uso del cáncer-. Pero el autor solo lo usa como enlace, como unión entre los personajes, no pretende causar pena, no pretende que alguien con cáncer que lea el libro se sienta más héroe, ni pretende dar consuelo a ningún enfermo, -cosa que los propios adolescentes afectados con la enfermedad creo que agradecerán- es solo literatura, y es una literatura genial. Recomiendo leer la novela, a mí me ha dado más ganas de seguir leyendo y sobre todo, de creer en el amor verdadero.

domingo, 25 de mayo de 2014

time

He experimentado tantos estados de ánimo que creo que se me olvidó completamente como era aquello de estar "feliz". He estado exhausta, nerviosa, he estado muy enfadada, y también muy eufórica, pero tan deprimida a la vez que el chocolate me parecía la única salida relativamente factible.
Todo esto es lo que me pasa contigo. Te he querido tanto, que ya no recuerdo si al enfadarme  cambiaba mi estado de ánimo o es que realmente algo empezaba a cambiar en mí.
Sin duda, la peor sensación del mundo es la confusión, el no saber hacia dónde ir, y el no poder usar ninguno de esos amables consejos que te dan tus amigos para que según ellos "dejes de sufrir". Quien les dijo a esos putos locos que habían conseguido el máster en psicología gestual para poder decirme que era mejor para mi felicidad. (Desde el cariño, putos locos.)
Pero siempre llega ese momento en el que estás sola y la decisión es tuya, así que no te queda otra que coger al miedo por banda, y enfrentarte a él. A ese quizá ya no te quiero que tanto te costará decir, o a ese posible sigo esperando que vuelvas que nunca te atreviste a pronunciar.
Sea lo que fuere, ha llegado el momento de tumbarse en la cama, y escuchar toda la lista de reproducción. Siempre me gustó la idea de que la música amansa a las fieras..