Vístete de rojo y negro, y ponte los tacones más altos que encuentres en tu armario.
Camina despacio incluso cuando tengas prisa.
Respira hondo, fuerte, cómo si alguien fuera a robarte el último suspiro.
Pon atención a cada detalle, porque cada detalle es único.
Revuélvete el pelo como si acabaras de hacer el amor y ponte tu mejor sonrisa, que hoy es el día.
Hoy tienes que comerte el mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario